Monday, May 29, 2006

EL CÓDIGO DA VINCI* *



El Código da Vinci es una película desequilibrada en su ritmo y con un guión que no ha sabido exprimir todo el espectáculo que supone el libro. Ron Howard ha hecho una película fast food importándole mas bien poco su creación sino centrándose en acabarla lo antes posible y llenar los bolsillos de los productores al poder ser en el primer fin de semana.

El famoso libro de Dan Brown se convirtió al parecer en best seller precisamente porque se alejaba de ser una novela historica de ensayo profunda y seria que haría pensar durante meses a sus lectores. No, El Código Da Vinci es una novela de lectura rápida, de entretenimiento plano, con los ingredientes necesarios de enganche de la cultura media (en la que me incluyo) como descripciones sencillas, redacción ágil, enigmas o juegos de deducción simples pero efectistas y sensacionalismo polémico.

En la adaptación visual, a Howard le ha fallado la agilidad y el planteamiento de deducción de los enigmas es decepcionante. La agilidad falla porque el ritmo de la película está muy desequilibrado, con un inicio demasiado largo y un climax (cuando se descubren los primeros enigmas) que parece que pasa a cámara rápida y después pasa de nuevo a un ritmo lento para el desenlace final. Los cambios en el guión son a su vez negativos para la película. A la película le falta en definitiva, espectacularidad, dejar pegado al espectador en la butaca del cine como el libro nos dejó con la boca abierta. Le falta la sensación de querer saber más y más.

La película también es, a mi parecer, bastante "sucia", como chapucera. Tiene encuadres muy cerrados y la cámara es también muy inestable creando cierta sensación de incomodidad (que está muy bien en las partes claustrofóbicas de Langdon, pero que durante toda la película cansa). También cansa y marea algo la excesiva oscuridad durante la primera mitad de la película. El montaje también es bastante desconcertante en momentos como la perscución en las calles de París.

En cuanto al casting, Tom Hanks hace una de sus peores actuaciones con una cara muy inexpresiva durante toda la película (rozando su interpretación en momentos de Forrest Gump, que no se parece en nada a Robert Langdon). Ian Mckellen hace una interpretación de su personaje en la novela también muy sui generis con cierto amaneramiento del personaje. Destaca por su magnífica interpretación Audreu Totou, que consigue quitarse su máscara de chica inocente e ilusionada de sus papeles en las películas de Jeunet. Se mete realmente en su papel de Sophie Neveu. Tambien destaca aunque es un poco exagerado el interesantísimo personaje de Paul Bettany, Silas.

Dos cosas más que hacen del filme una obra desafortunada: El tratamiento de los flashbacks y su unión con el presente de la historia y el repentino puritanismo en un film polémico de por sí (la autocensura del foco para evitar mostrar un simple pene, la elavoradísima coreografía Bettany-cámara para tampoco mostrar su pene o tb el cambio final de guión).

En definitiva, una película que se deja ver pero que está vagamente adaptada y resuelta. Otro guionista y otro director hubieran sabido sacar mucho más jugo a la historia que Dan Brown les ofrecía.

Friday, May 19, 2006

TRÁNSITO* * *



Quinto film del prometedor director Marc Forster, que se toma la licencia de hacer autoejercicios con sus películas. Lo que puede ser muy interesante y estimulador, o puede que tampoco resuelvas muy bien tu ejercicio.

Y es que Tránsito es una especie de busqueda del director de su propio estilo, aún no definido (carácter social e independiente en Monster's Ball o cine más convencional como Descubriendo Nunca Jamás) . Forster intenta en este film hacer algo transgresor, bastante loco y muy experimental. Pero en este ejercicio para mi gusto falla, resulta bastante incómodo e innecesarios sus cambios...

La película peca de un exceso de transiciones demasiado rebuscadas, innovadoras algunas pero rebuscadas y de nuevo innecesarias. Que si bien le dan cierto juego con lo que es el argumento de la película, en algunos casos resultan algo cómicas.

En Tránsito se huye de manera casi constante del corte, todo se entrelaza demasiado. Si vemos salir al personaje del coche se eleva la cámara en un travelling y ya vemos acercarse al personaje a su destino. Algo que como experimento de salto en el tiempo y espacio en directo es interesante pero no es práctico para el espectador, haciendole caer en una posible confusión o incomodidad.

En cuanto al argumento, bueno, la verdad que lo mínimo que se pueda comentar destriparía la película así que es mejor callar. como comentario unicamente decir que el problema de este tipo de películas es que es difícil crear un guión que no resulte bastante artificial.
Destacar una magistral secuencia dónde se demuestra que el director es alguien que sin duda dará de qué hablar, y es la secuencia de cuando el psicólogo protagonista va a visitar a la madre de su paciente. Una secuencia terrorífica a pesar de su aspecto puro (paredes blancas y una señora aparentemente apacible). Su tratamiento y sus efectos son una delicia que hacen rememorar momentos terroríficos como las niñas de El Resplandor.

Tránsito es una película curiosa de ver pero mal explotada. Marc Forster no ha sabido sacar lo mejor de la historia que el guionista Benioff (Troya) le ofrecía.

Friday, May 12, 2006

ZONA LIBRE* * *


Mi padre compró un cordero, el gato se comió al cordero, el perro mató al gato que se comió al cordero, el palo mató al perro que mató al gato que se comió al cordero, el fuego quemó al palo que mató al perro que mató al gato que se comió al cordero [...] ¿hasta cuando durará este ciclo infernal? del opresor y del oprimido, del verdugo y de la víctima. ¿hasta cuándo esta locura?

Con la letra de esta canción comienza Zona Libre, acompañado de un primer plano de Natalie Portman llorando (los 8 minutos aproximadamente más gloriosos de la carrera de Portman) con una contención cautivadora. Canción que representa al odioso ciclo de violencia y venganza que mueve tanto Israel como Palestina.

Amos Gitaï pretende con esta Road movie hacernos ver que no puede haber solución de ningún conflicto si ni siquiera en lo más simple saben escuchar los unos a los otros. Maravillosa historia reflejada tanto en el arranque como en el final pero... ¿qué hay de lo del medio?

Pues la verdad es triste, el desarrollo de la película se lo come por completo Natalie Portman con patatas fritas. Si bien la película se titula Zona Libre, o Free Zone, bien se podía haber llamado, Natalie Portman viaja a Israel y Palestina. Esto sucede por el estilo fílmico de tipo documental y porque básicamente Natalie Portman hace de Natalie Portman pero llamándose Rebeca.

El film se desarrolla correctamente pero el desenlace resulta confuso con lo que la película cae y se rompe en cachitos. Una película que de 90 minutos de duración, son suprimibles por lo menos, 30 o 40 minutos. Una idea bastante mal aprovechada si bien sirve para más gloria de la pequeña Natalie Portman. Mención especial también paran el resto de actrizes.