
Un solo nombre: Meryl Streep, ya es, en la mayoría de los casos una garantía de cine de calidad, o por lo menos símbolo de que al menos un personaje va a estar bordado. En este caso es más el segundo caso que el primero. El Diablo Viste de Prada nos deja a una esplendorosa Streep pero la película de por sí es bastante insuficiente, débil. Algo así entre una comedia seria y otra pop de corte Mtv o Disney.
David Frankel, realizador de varios capítulos de Sexo en Nueva York, dirige aquí una película en la que seguramente a Sarah Jessica Parker le hubiera encantado estar, una película también para fetichistas de los tacones altos y basicamente para aquellos fanáticos y fanáticas de la moda. Lo mejor, que ciertamente le ha sabido sacar bastante punta al mundo de la moda y de lo que de ese mundo podía sacar: la lucha de los "trepas", la fiereza de la competencia, el snobismo y por supuesto el poder que estos ejercen sobre la sociedad.
El Diablo Viste de Prada es además una película de valores, edulcarados por parte de la ética personaje de Anne Hathaway y por supuesto endurecida visión de la excelente Meryl Streep. Interesante es pues, el contrapunto moral de los dos personajes.
Frankel utiliza en realidad el mundo de la moda como escenificación de esa lucha eterna del mal y el bien, esa especie de tentación diabólica frente a la bondad angelical. Escenifica esa entrega de la manzana por parte de la serpiente a Eva. Esa facilidad del ser humano a caer en la maldad, que por supuesto tiene su punto de bondad.
Sin duda lo más interesante, y en realidad por lo único por lo que merece verse la película es el personaje de Miranda (Meryl Streep), ese ser malo malísimo, ese diablo que no es más que una persona luchadora por sus propios sueños, pena que su narcisismo pueda con ella. Frankel utiliza la fórmula típica de la representación del antagonista, nos muestra su maldad pero también sus puntos débiles y flaquezas para mostranos, que este, también tiene su punto de bueno. Miranda es la versión seria y añorada de la Cruella de Vil de Dodie Smith.
En lo que si que me gustaría resaltar en Frankel es la habilidad que ha tenido para conseguir una verdadera atmósfera de estrés en la película, una verdadera agilidad rítmica que hace que hasta el espectador se estrese de los mandatos de Miranda.
El Diablo Viste de Prada es una entretenida película para mayor gloria de la siempre maravillosa Meryl Streep.
3 comments:
En esta película dejamos de ver a Anne Hathaway como actriz adolescente, y Rich Sommer se lanzó a Mad Men. Me gusta mucho la película, pero no es de mis favoritas.
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