
Stephen Frears nos trae en su última película uno de los acontecimientos que más conmocionó al mundo de los últimos años. Por no decir el momento culminante de los años 90: Los días posteriores a la muerte de Diana de Gales, la "princesa del pueblo". A pesar de lo interesante de la historia con respecto a lo que le tocó a la Familia Real Británica, el film no puede despegarse de la sombra de un telefilm, ni de una entrega al más puro morbo. Eso si, una entrega muy contenida, recordemaos que es una intromisión a la vida de una reina aún viva.
Cómo ya pasaba el año pasado con Truman Capote, lo único que sostiene esta película es la excelente interpretación de su protagonista, Helen Mirren. Por otra parte esta el morbo de poder echar un vistazo en la vida de una mujer tremendamente conocida pero sin embargo una gran desconocida.
En cuanto al tema principal, Frears es bastante respetuoso y no entra en el juego de intrigas palaciegas, de complots de asesinato encubiertos ni nada por el estilo, si bien también peca de ser excesivamente respetuoso con el tema en lo que respecta a la reina, puesta como una mujer fría y sacrificada que sólo mira por el bien de sus nietos.
Otro punto en contra del filme radica en la excesiva atención de la caracterización de la reina Isabel II, mientras que falla tanto en la elección como en el tratamiento, Carlos y un Tony Blair correcto pero poco parecido. En general, la única que se parece es Helen Mirren y James Cromwell como el marido de la reina.
Interesante historia la que Frears nos cuenta pero tal vez demasiado centrada en Helen Mirren como Isabel II, ignorando en cierto sentido el relato. Pero es que The Queen sería un telefilm de nivel medio sin la realista interpretación de Mirren. Falta más atrevimiento y atención a la historia que se nos cuenta.
No comments:
Post a Comment