
Martin Campbell, experimentado director de acción, con una de Bond ya en su filmografía y Límite Vertical o Vidas Ajenas entre otras, ha hecho más de lo mismo con Casino Royale, elaboradas secuencias de acción aunque carentes de mucho sentido.
La verdad es que se me hace difícil comentar un filme del agente James Bond, ya que este es el primer film que veo entero de él, por lo que la valoraré como película independiente a una saga.
Así Casino Royal es una película repetitiva con una estructura simplona, con escenas de acción tremendamente preparadas y antinaturales, incoherentes con la siguiente secuencia, normalmente seria y tranquila. Se desarrolla: Acción-¿thriller?, con incursiones románticas aquí y allá metidas con calzador.
Desde el arranque, con un blanco y negro extremadamente rancio, hasta el final, con una secuencia que alarga y desvaría la película, la historia se desarrolla sin demasiado enganche.
Sin embargo me gusta ese cambio de aire en el protagonista, la elección de Daniel Craig ha sido un acierto, sobre todo si lo comparamos con el desagradable Pierce Brosnan y sus predecesores, exceptuando claro Sean Connery, que si bien no se cómo lo hacía, su aspecto físico era más acertado, y seguramente actuando también fuera mejor. Pero el atrevimiento, sin embargo, de cambiar el estereotipo de chica Bond, mujer asiliconada por Eva Green no me ha cuajado. Esta bien que busquen a chicas naturales, pero las hay más guapa y esbeltas que Eva Green, excesivamente escualida y carente de una sensualidad extraordinaria.
Creo que Casino Royale no deja de ser una más de James Bond: escenas de acción artificiales, coches y localizaciones bonitas y escenas eroticas de efecto relajante. Un film bastante hueco, que no llega ni a entretener.

