Friday, June 08, 2007

PIRATAS DEL CARIBE: EN EL FIN DEL MUNDO* * * *



Si algo ha demostrado Gore Versinki con esta trilogía es que, más que ninguno, tiene muy perfeccionado el sentido del espectáculo. La tercera parte si bien es más barroca, no pierde, sino mejora su estética y aunque es más densa, no pierde su base de no pretensiones.

Si hace poco veíamos en que jardín insalvable se metía Raimi con la tercera parte de Spider-man y sus largas diatribas sobre los sentimientos del pobre Peter Parker. Versinki pasa directamente a la acción, al puro y simple espectáculo. Es cierto, que como he dicho antes, tal vez haya cargado más de lo necesario la película. Hay demasiadas historias secundarias y al no profundizar en ellas, por que no hay tiempo y es imposible, quedan demasiado confusas de cara al espectador. Pero esta confusión dramática Versinki la equilibra con luchas imposibles, personajes fantásticos con unos efectos especiales sobrecogedores por su realismo. Pero aún así no compensa, hay demasiado.

Como todas las terceras partes, En El Fin del Mundo es la más barroca, excesiva. Apenas encontramos huecos vación en los encuadres, exceptuando la enigmática escena presentación de Jack Sparrow y alguna que otra panorámica. Pero el tono general es mostrar el portento de la trilogía aquí y allá, mostrar lo capaces que son de hacer cosas tan chulas. Todo al servicio de la sorpresa y el placer del público, eso está bien, pero tanto puede llegar a empachar. De tanto al final no sabes quién era Calipso, pero qué es lo que le pasa a Davy Jones, qué tiene que ver el chino con todo esto, a qué viene lo del padre de Will Turner con su novia, de qué hablan de cuando el anterior consejo, pero al final que relación tenían Sparrow con Beckett, etc. Cuando acabas la película vas reconstruyendo todo, pero durante su visión, no se si es por la desviación hacía lo magnífico del espectáculo o qué pero cómo que te va costando asumir el argumento, buscando también hilos que atar con las dos anteriores. Mucho lío.
Versinki también se muestra excesivo y repetitivo con el juego de gags con los dos piratas chiflados, el del ojo de madera y el que siempre está cabreado. Y con el mono, que acaba siendo odioso. Estos dos aspectos que no se por qué creo que tienen que ver mucho con el palomitero productor Jerry Bruckheimer.

Pese a todo, Piratas del Caribe: En el Fin del Mundo, creo que es una delicia visual y sobre todo, no resulta decepcionante, no rompe, creo yo, con ningúna expectativa. Resaltar la "traca final". Si en films al estilo Harry Potter, siempre decepcionan por la creación y posterior fallida de espectativas. Versinki echa toda la carne en el asador para los 20 minutos finales de su trilogía. Destacar la pelea Sparrow-Davy Jones, interminable y por ello, tremendamente emocionante.

La tercera entrega de los piratas ya más famosos cumple. Grandes secuencias, magníficos efectos especiales, puro espectáculo. No tendrá el perfecto guión de El Padrino o Casablanca, pero esta trilogía entretiene a más no poder.

Friday, June 01, 2007

ZODIAC* *



David Fincher vuelve al thriller policiaco más clásico desde su primer film, Seven. Tras dos experiencias fílmicas innovadoras técnicamente, que en mi opinión eran innecesarias, como fueron La Habitación del Pánico y El Club De La Lucha. Fincher intenta ahora todo un ejercicio de contención con estilo para recuperar lo que Seven mejor nos presentaba del director. La creación de complejas atmósferas incómodas, asfixiantes y por otro lado la agilidad narrativa que los Serial killer ofrecían. Ciertamente el primer aspecto está presente en Zodiac en cada minuto de metraje. Sin embargo la agilidad se ha visto empañada por una más que excesiva duración que no se encuentra más que forzada por una historia larga en el tiempo y que encima no es conclusa, con lo que para el espectador medio su larga duración queda injustificada.

En la historia de este asesino en serie que se hacía llamar Zodiac falla la falta de equilibrio de sus partes. Si en Seven todo estaba planificado de una manera excelente: asesinato+investigación+asesinato+investigación (hasta 7 veces) y resolver caso+sorpresa final.. daba la fórmula de una obra maestra del thriller de nuestro tiempo. Aquí sin embargo la estructura es muy distinta: asesinato+investigación+asesinato+investigacion+investigación+investigación+no resuelven el caso. En una película sobre Zodiac, este sólo ocupa la primera parte del filme, que es corta, y aunque potente, es insuficiente. El resto es la larga investigación que realizan tanto un policia como un dibujante de periódico obsesionado con el tema. La película es interesante tanto como si hubiera tomado una vía como otra, pero creo que era necesario elegir una. O te centras en los asesinatos de Zodiac y su posible móvil, como en Seven. O te centras en las obsesiones que estos casos de asesinos en serie y su repercusión mediática provocan en algunos ciudadanos. En todo caso, te hubieras ahorrado metraje y hubieras conseguido una mayor asunción de la historia por parte del espectador.

Viendo Zodiac no sabemos si estamos viendo una gran obra maestra, sobre todo al principio, si estamos viendo un nuevo intento de Seven, o si estamos viendo una peli sobre el mundo del periodismo. Por no hablar de cuando las nuevas tecnologías hacen que se le escape la mano al director hacia el mundo del videoclip del que proviene, como el momento de las letras por toda la oficina, interesante pero totalmente fuera de contexto.

Fincher falla por una de sus principales características: el exceso. Demasiada historia para no tener un final definido. Si, aviso a navegantes, el caso de Zodiac aún sigue abierto.