Sunday, October 28, 2007

PROMESAS DEL ESTE* * * * *


Simplemente increíble, el último film de David Cronenberg es emocionante desde principio a fin, perfecto en su ejecución, con unas actuaciones pasmosas y todo ello sustentado por un sólido guión, sereno y seguro de sí mismo. Viendo Promesas del Este tienes la certeza de estar viendo una gran película.

Cronenberg nos presenta, por raro que resulte, una película "original" en el tema a tratar. Promesas del Este es la primera película importante en hablar de la cada vez más presente en los medios trata de blancas provenientes de Europa del este. Todo un entramado de mafias que no solo juegan con negocios de drogas etc, si no que también engañan a jóvenes con promesas de mejor futuro, trabajo y riqueza y que cuando llegan, solas, a un país desconocido, son tratadas para vender sus cuerpos. En todo ese oscuro mundo nos adentra un Cronenberg que entiende la necesiad de arrojar luz.

Para ello, además de estructurar el film con un interesantísimo y entretenido guión, ya que los problemas sociales en el cine, si son tratados indirectamente, entran mejor; Cronenberg nos pone a dos emergentes estrellas de Hollywood (Viggo mortensen y Naomi Watts) que están muy sobrados, sobre todo Mortensen, firme candidato al Oscar (en su contra el prematuro estreno y la falta de campaña)

La película cuenta también con una interesante y efectiva banda sonora de Howard Shore, que parece haber olvidado ya al Señor de los Anillos y busca nuevas notas. Destacar también la fotografía.

Ahí va un atrevimiento: Si Francis Ford Coppola creó la película por antonomasia sobre la mafia italiana (y por extensión la mafia en general), Cronenberg hace lo mismo sobre las nuevas mafias provenientes de Europa del Este. Una pena que en los tiempos que corren, en los que la memoria del espectador es más corta que la del pez medio y esta es ocupada por bombardeos de maxiestrenos al estilo spider-man, la película caerá en el olvido. un destino que gracias a esto, y a que la gente sigue preocupada en seguir alabando el pasado sin apreciar el presente, seguirá ocurriendo con todos los estrenos notable de este nuevo siglo.

HAIRSPRAY* * *



Adam Shankman da rienda suelta con este remake a lo que seguramente mejor se le da, coreografiar. Con una carrera bastante penosa como director, con filmes como Doce en Casa, Un Canguro Superduro, Planes de Boda o la única aceptable: Se Montó la Gorda; Shankman parece dar su primera campanada, aunque esta en realidad tampoco suene muy fuerte.

Hairspray, remake de un remake, es una película simplona en la que lo único que destaca son las coreografías, algo que el director rescata del musical más clásico y que últimamente se estaba olvidando. Pero el film resulta plano, demasiado claro, sin matices ni sombras. Todo es demasiado "guay". Se puede interpretar la ironía de la película pero tampoco me atrevería a asegurar que esa fuera la clara intención del director. Shankman le realiza un lavado al original de John Waters y se preocupa más por recuperar un tipo de musical olvidado desde Grease que por profundizar en la sátira de la "inocente" sociedad americana que supuso el original. Esta bien la primera faceta pero podía haberla compaginado mejor con la segunda.

Destaca por divertida su rocambolesca dirección artística, heredera directa de sus predecesoras y que es el único aspecto que hace de esta película algo especial y destacable. ¡laca, laca y más laca! y color y color. Un exceso que hace del filme un divertido ridículo que engancha. Un cierto sentimiento de película casposa irresistible.

Hairspray es divertida, pero ahí se queda. Es tan fácil de ver como de olvidar. Destacar por último a Nikki Blonsky, lo mejor de la película.