Thursday, January 31, 2008

HACIA RUTAS SALVAJES* * * *



Nuevo largometraje del actor Sean Penn, que nos demuestra que no tan solo es un excelente actor, sino que además puede llegar a ser un gran director, si bien, a mi humilde juicio, es un tanto excesivo y trascendental.

Penn nos invita a una excitante aventura de manos de un joven idealista con un grave problema existencial y que necesita escapar del mundo qe le rodea encontrando en la naturaleza salvaje, con ayuda de sus escritores favoritos, la aunténtica razón de su ser. Tal vez el retrato de lo que Penn hubiera querido hacer.

Hacia Rutas Salvajes es un extravagante viaje, por momentos surrealista (aunque lo que se cuenta es verídico). Un viaje fisico-psicológico que consigue cautivar la atención del espectador. Dos son los puntos fuertes de esta historia:

En primer lugar, los personajes secundarios, las personas que "Supertramp" (el protagonista) va encontrando por el camino y que van construyendo la nueva visión del joven. Van derrumbando su supuesto pensamiento bien acorazado y construido a partir de la multitud de libros leídos, creando continuos conflictos que el espectador va comprendiendo aunque no aparezcan explícitamente. Son unos secundarios que en realidad podríamos tomar como los verdaderos protagonistas por el peso que tienen en la historia. Aunque lo mejor es el hecho de que aparezcan de la nada y desaparezcan también a la nada, aunque dejando una importante huella tanto en el protagonista como en el espectador. Personas desconocidas de las que apenas sabemos nada y sin embargo podemos identificarnos con ellos. Destacar la intensidad dramática final del viejo. Impresionante contención.

El otro punto fuerte es el que toda road movie ofrece y que Sean Penn ha sabido explotar en lo justo: la belleza y espectacularidad de los paisajes que la naturaleza ofrece y que con una buena fotografía la pantalla de cine luce tan bien. Hacia Rutas Salvajes nos ofrece postales verdaderamente hipnotizadoras.

El filme es, aunque le cueste arrancar y peque de demasiada transcendentalidad en cada plano, verdaderamente cautivador y finalmente consigue hacernos sufrir tanto por él como por las consecuencias de su, en parte, egoísta viaje. Coincido con la Fotogramas en que sin duda lo peor es el excesivo final, maquillaje incluido.

EXPIACIÓN* * *



El preciosista director inglés de Orgullo y Prejuicio, Joe Wright, vuelve a la adaptación de novelas pseudorománticas con Expiación. Una turbia historia de confusiones y arrepentimientos cobardes.

Si Orgullo y Prejuicio era más una película de amor de época al uso, con Expiación el director tenía la oportunidad de crear un texto enrevesado, verdaderamente turbio y dramático, y sin embargo la película queda resuelta de manera repetitiva y desequilibrada. Cuenta con tres partes bien diferenciadas, y la tercera no deja de ser parte de las otras dos, la sombra sobre ellas. Sin embargo Wright, para salvaguardar el final sorpresa, se resiste a que se haga presente hasta el último cuarto de hora, es decir, el primer acto ocupa aproximadamente un 30 % del metraje, el segundo un 55% y la película es resuelta de manera precipitada y cortante en un 15 % del metraje. Se podría entender que el uso de la banda sonora (maravillosa, que incluye la percusión de una máquina de escribir) es la presencia continua del final. Pero esta teoría debiera ser cogida con pinzas.

Por otro lado la película resulta, al principio, un contínuo deja vu, de secuencias repetitivas, si, cada una representa un punto de vista, pero el efecto resulta incómodo, y en el primero desconcertante.

Cabe destacar la actuación de los actores, que dan a la película ese aire de nuevo clásico, sobre todo sus protagonistas, una Keira Knightley muy correcta y sofisticada y un James Mcavoy excelente, pero siempre despreciado desde su estreno en las pantallas mundiales con las Crónicas de Narnia, y eso que en todas sus apariciones se come las actuaciones de todos sus compañeros (incluida la de Forest Withaker en El Ültimo Rey de Escocia, aunque fuera este quien se llevase todas las rosas). También destacar el trabajo de la niña Saonirse Ronan, la pequeña Briony, excelente, una pena que su adaptación adulta, Romola Garai, no sepa estar a la altura para haber creado un gran personaje.

Expiación es una buena película que demuestra que Joe Wright es alguien a seguir (sobre todo por ese impresionante plano secuencia de la llegada del protagonista a ese infierno de playa, aunque seguramente sea una secuancia falseada, pero excelentemente planificada). Buena dirección, fotografía, banda sonora. La única pega, la sensación de repetitiva y su desequilibrio en la historia.