
El siempre creativo e ingenioso director M Night Shyamalan demuestra con su nuevo film que el batacazo y el ataque generalizado tras su último film (La Joven del Agua) le han dejado profundamente tocado y desorientado pues en El Incidente no podemos ver mas que la punta del iceberg de lo que puede llegar a dar el director.
La película tenía todos los ingredientes para convertirse en una nueva obra maestra de este príncipe del suspense (rey solo hay uno y es el señor Hitchcock) pero sin embargo se nota un guión vago y una dirección algo dejada.
Shyamalan, que también firma el guión, procura avanzar en su camino humanista que ya inició con El Bosque, y esta vez le tocaba al cambio climático y a los "verdes". Una buena base de la que partir: qué pasaría si las plantas encontraran la manera de vengarse por el daño que conscientemente les hacemos. Empezemos a cuidar del medio ambiente más porque aunque parezca mentira este nos la puede devolver. Sin embargo el asunto es dibujado con trazos gordos y viene y va pero nunca nos sumergimos de lleno. Sí, es un incidente que como viene se va, pero más que un asunto natural parece más una solución rápida de un guionista que se ha metido en un jardín del que no sabe muy bien como salir.
En cuanto a los personajes pasa exactamente lo mismo, Shymalan incluye de nuevo, a lo Spielberg, una tragedia familiar que encuentra respuesta en el conflicto externo que se les presenta. Sin embargo esta vez este problema familiar queda de nuevo desdibujado, vago. Aunque en esto también tiene mucho que decir las actuaciones, del todo incorrectas, poco creíbles. Esta vez, la ubicación de actores en roles no habituales para ellos le ha salido al director bastante mal. Soy incapaz de creerme a Whalberg sin un arma y después esta la casi desconocida Deschanel, que deja bastante de desear. Después está Ms Jones, un personaje que la verdad, es de lo mejor de la película porque vemos al mejor Shyamalan pero en realidad actua más como momento relleno y artificio de cajón para dejar contentos a la audiencia.
Los puntos fuertes del film están en lo único en lo que Shyamalan no ha perdido su fuerza: la planificación y algo nuevo, la exaltación de la violencia. El director ha decidido embrutecerse, lo que no está mal, si bien lo único que hace es disfrazar un film que si no dificilmente se sostendría. Se vale de efectos a los que ya ha recurrido para impresionar, vease la escena de los leones, que además de ser tremendamente gratuita recuerda mucho a la de la fiesta con alien invitado de Señales. Dos momentos a alabar: el segundo arranque, el de verdad, la secuencia de los obreros (puesto que la escena que le precede pierde toda su fuerza cuando llega esta y por lo tanto era prescindible) y después el momento padre que va a salvar a su familia y es contagiado por el virus, simplemente impresionante.
Es por estos pequeños atisbos de genialidad por los que aún debemos seguir confiando en este director. Espero que se le pase su crisis creativa en breve y nos vuelva a demostrar lo mejor de él, una pena que fuera machacado injustamente por un film como La Joven del Agua.